miércoles, noviembre 17

Suerte

Otra historia que se empareja con la de Un Colmillo.

Suerte.
Francis odiaba esa palabra porque tenía mala suerte, se había acostumbrado a convivir con ello pero no podía aceptar tener el billete de loteria ganador, arruinarlo y perder un millon, eso no era una maldita suerte era una terrible desgracia.
Llevaba paraguas, cada vez que viajaba un aguacero lo acompañaba, también repelente por si las moscas: un contingente de mosquitos siempre lo visitaba. La gente, los que lo conocían o eran del barrio, lo veían venir y huian sin guardar las formas, tal era el miedo que se le pegara su tragedia.
Se veía así mismo como un verdugo medieval, ese respeto era el que recibia. Como era normal y justificable sacaba ventaja de su condición: no hacía cola lo dejaban pasar, no esperaba más de lo normal y lo que compraba tenía una calidad premium, si lo asaltaban y después lo reconocían, por temor a represalias le devolvían las cosas y rogaban su perdon.
Francis era un tipo común con una suerte especial, una mala suerte bastante creativa: si tomaba un taxi el aparato cronometrado si se descomponia en vez de retrasar el dinero duplicaba el monto, si llamaban a su movil o telefono fijo y era equivocado lo insultaban, nunca era una sorpresa agraciada.
Un dia como cualquier otro paseaba mientras los nubarrones lo seguían y sin percatar que a su vez alguien más perseguia las nubes. Sentía un escalofrio de peligro pero no le prestaba atención.
Los viajes de negocios lo llevaron lejos de la ciudad, en cada sitio en que estaba llovia o estaba nublado, no había sorpresa, era el mismo paisaje la misma foto del cielo, y el temor era menor como si se acostumbrara al escalofrio.
La sensacion de peligro era cada vez más intenso, tanto como para tomar una presencia fisica. Leia el diario local de la ciudad en la que se encontraba, hojeaba la lista de accidentes y miraba de reojo alzando la lista sobre el papel y veia el peligro: una muchacha de rostro palido, con pelo azabache, ojos grises y frios que hacian juego con la tez de su piel.
Francis se encontraba tranquilo, habia coqueateado con la muerte miles de veces pero estaba atonito y incredulo cuando sentia que el peligro salia en direccion a la muchacha.
La perdio de vista, estaba cansado o algo, la tenia en frente y habia desaparecido, escucho que le susurraban al oido, sentia ya un frio verdadero como el de un ventilador azotar su cuello. Le agradecian por los nefastos accidentes que habia causado y por las inclemencias climaticas que provocaba, parecia un agradecimiento sincero aunque era cuestionable creer que lo hicieran por eso.
Sintio un hielo punzando su cuerpo, el dolor era terrible, tanto para paralizarlo, gotas de sangre y agua se mezclaban, el cielo lloraba, y ella disfrutaba, sentia el gozo de la desdicha en esa sangre, tenia un gusto muy amargo pero a la vez adictivo, podia vaciarlo en segundos y darse por satisfecha, podia contener sus impulsos y mantenerlo a su lado usar los accidentes para alimentarse y el clima para vivir todo el dia y no solo la noche, podia convertirlo en su pareja perfecta a merced de perder consigo a la gallina de los huevos de oro, podia hacer tantas cosas pero debia meditar, el secreto de la desdicha, si fuera otro hubiera muerto o ni siquiera hubiera tenido el encuentro, pero francis era especial, coqueteaba con la muerte, su "suerte" hizo que ella no lo asesinara, que lo dejaraba sin terminar , como si fuera una sobra y que lo arrastrara y lo dejara para despues, de una u otra manera su suerte aun no habia sido decidida pero era claro que el destino estaba de la mano de ella.

domingo, octubre 17

Agua Salada

Los televisores se volvían locos, la señal se perdía no era nítida, por momentos se alcanzaba a distinguir una figura humanoide, venían en son de paz, eso se alcanzaba a escuchar. El pánico era algo evidente, desde lunáticos dando escopetazos al cielo hasta ventajeros que saqueaban tiendas y supermercados por el supuesto fin del mundo. Naves con forma ovaloide aterrorizaban las ciudades, los clásicos platillos voladores de los setenta. En los pueblos había frontera cerrada y la policía controlaba el paso, en los campos también: si algún desprevenido paraba en la ruta lo alertaban con disparos. Las costas y los lugares con aire salino estaban desiertos de los visitantes. La playa sea cual sea el clima era el único paraíso.

viernes, septiembre 17

martes, agosto 17


El estratega

Causa y efecto, eso es el principio de todo. Lo había planeado perfectamente, se sentía amo y señor del destino, conociendo las causas se puede predecir el futuro. Sentado en una confitería, tranquilo bebiendo un cafe y revisando correo. Seis mensajes, solo eran basura. Mira la hora, cinco de la tarde, un nuevo mensaje recibido.-Por fin-, pensó Alexei, su contrincante había realizado la jugada, llamó al mozo le trajó un ajedrez de vidrio. Podría haberlo hecho desde su computadora portatil pero prefería de esa manera, le daba más estilo. Seis meses enviando mail con un sujeto para una partida de ajedrez. Acomodó las piezas, osadamente le ofrecía intercambiar torre por torre. Accede mientras redacta el mail con la jugada hecha.

Vulnerando un sitio Web de ajedrez dió con el competidor, luego se valió de la Ingeniería Social . El arte de engañar, conociendo algunos datos del sujeto se puede hacer mucho: falsificaciones, probar dichos datos como contraseñas. Era increible, la tecnología al alcance de la mano: antes un sabotaje consistía en plagar de ratas una fabrica, pintar una casa, etc. Ahora solo bastaba un buen cafe y un poco de paciencia para ver caer otras empresas, el mundo se estaba volviendo aburrido.

sábado, julio 17

jueves, junio 17

El delantero y el panadero periodista.

Cuento que tenia dando vueltas por mi mente. La idea surgio de un sueño que tuve, pero que este el mundial seguramente tiene algo que ver, no es muy vistoso es simple y lo publicó antes que me arrepienta o quiera editar y es que quiero que quede asi como lo soñe. 

Leon Luca Smutje. 

El jugador. El hombre del momento. Hace un año así era. Eran las cinco menos cinco con cuatro grados de calor, si exacto, un pequeño desgano de temperatura.

El equipo no jugaba bien, parecía un boxeador contra las cuerdas, en cualquier momento estaba al caer el gol de los visitantes. Aristodemo era el único que hacia algo, iba de un lado a otro como un perro al balón, y los demás, eran perdedores que ni corrían.

El cielo también estaba perturbado sentía el mismo fastidio que León, el aguacero y la furia del delantero estaban al caer. Minuto 34 del segundo tiempo, dramático cero a cero, en otro partido seria aburrido mas que dramático pero el despliegue futbolístico de los visitantes lo volvía emocionante. Entra Smutje, tercer delantero en cancha, cuarto contando al falso enganche que se tiraba atrás. A matar o morir, a quemar las naves, así se veía la cosa, el local iba por todo.

Natividad como siempre pidiendo la pelota, revoloteando el área en fuera de juego, que colchonero de mierda, los otros quietos vacilando esperando que culmine el partido con desgano y Smutje agazapado esperando su oportunidad, mirando a todos los lados.

Y quien te dice que en esta ... no alcanzo a terminar de hablar el relator , va el locutor y hincha oficial del club de barrio, con un celular que disponía de un soft para grabar, este contemporáneo relator sentía en carne viva la pasión , lo vivía como un hobby pero en esa divina contradicción lo sentía como un trabajo, por que daba todo ,porque no podía ser de otra manera , para él no había grises: si algo se ama se va a todo o nada , al ciento por cierto , así lo sentía. Y en su trabajo de verdad, el remunerado, el de panadero lo vivía de la misma manera, era extraordinario y envidiable su voluntad para hacer las cosas, tanto en la panadería como en el estadio, si despreciáramos el lugar y solo escucháramos su voz, creeríamos que esta jugando o viendo fútbol.

Prosiguiendo con su relato, este periodista en esencia o relator de hobby se anticipó al delantero y gritó el gol, tampoco le gustaba perder: Smutje se había adelantado sacando velozmente y él le emparda y pronostica de forma providencial el gol. Ahora es cuando un video resume perfectamente y de manera simple lo que las palabras a veces no pueden pero es maravilloso siquiera intentarlo. León saca rápido un lateral a su compañero Natividad, que siendo su vocación de colchonero estaba adelantado pero como en un lateral no hay fuera de juego siguió hasta la portería. Smutje seguía la jugada con un trote suave, ya lo conocía a su compañero, así no tuviera ángulo le iba a pegar al arco, era en vano esperar un rebote porque los tiros de Natividad o se iban a fuera o eran golazos. La defensa visitante se durmió, estaba solo contra el arquero, Natividad de atolondrado que es remata apenas recibe el pase, el arquero atento a la jugada se posiciona y espera para embolsar el balón. León Smutje ya no queriendo ver el fin de la jugada, como en una película mala que nos aburre y sacamos, así se dio media vuelta, escucha un golpe y alguien que golpea su tobillo. Fastidioso devuelve el golpe, la afición local emocionada grita el gol y ovaciona al suertudo. De carambola la pelota queda a sus pies y define sin querer contra un arquero que choca con Aristodemo en un intento de anticiparse.

El panadero locutor relator dirá en la semana que el jugador del partido fue el arquero local. Esto suscitara reclamos por parte de los jugadores del equipo local, que vale decir que son los únicos que leen sus análisis, los hinchas son hinchas pero ya hace bastante que huyen del panadero, dicen que es muy fanático que ni por un kilo de cañoncitos de dulce de leche se quedan a escucharlo. Y con su particularidad de ver las cosas responderá a las críticas con tres facturas para los tres jugadores problemáticos que pedían respuesta. Para Smutje bolas de fraile de membrillo y crema pastelera, para que no olvidara que el talento y la suerte, se acompaña con un poco más de animo, esas no fueron sus palabras pero cuentan que tenían esa dirección. A Natividad una medialuna dulce con la nota que decía:”esta no se comparte pero en la cancha todo lo demás si”. Y a Aristodemo un budín de pan, y la nota que estaba en perfectas condiciones pero para salvaguardar la integridad del panadero sabotearon la nota que le pedía según dicen las malas lenguas que sea un poco menos animal, después el locutor desmintió y afirmo que era en reconocimiento por ser mas bueno que el pan y demasiado animal.

El arquero fue la mejor opción hizo lo que tenia que hacer, no hizo una labor deslumbrante pero dejo la valla invicta, los demás tuvieron una suerte “in extremis”,lo único que hizo que no perdieran, el gol fue un accidente, que por como jugaban podía haber caído para cualquiera de los dos equipos. Y por mucho que quiera a Smutje y su habilidad goleadora y su suerte, no puede premiar su falta de ganas, se puede premiar la suerte cuando esta es buscada. Tampoco a Aristodemo que embistió al portero, y siendo que lo conoce y sabe que es mas bueno que el pan y demasiado bruto no cometió el full a propósito, respaldarlo seria traicionar su concepto de juego y de estilo de vida, no importan los resultados para los análisis, para todo lo demás si.

lunes, mayo 17

Atemporal

Hace mucho que no actualizo, casi un año. Tal vez no se note por que en las entradas del blog no aparece el año de publicacion, por alguna razon mi subconciente me salvo, esta entrada que es de mayo y la anterior que es de abril hace que permanezca el blog "actualizado" , como si el tiempo se hubiese detenido, cosas que a veces quisiera.

En breve subire cuentos y cosas que tenia en el tintero :)

Que tengan un buen dia , una buena semana , un buen año