Cuento que tenia dando vueltas por mi mente. La idea surgio de un sueño que tuve, pero que este el mundial seguramente tiene algo que ver, no es muy vistoso es simple y lo publicó antes que me arrepienta o quiera editar y es que quiero que quede asi como lo soñe.
Leon Luca Smutje.
El jugador. El hombre del momento. Hace un año así era. Eran las cinco menos cinco con cuatro grados de calor, si exacto, un pequeño desgano de temperatura.
El equipo no jugaba bien, parecía un boxeador contra las cuerdas, en cualquier momento estaba al caer el gol de los visitantes. Aristodemo era el único que hacia algo, iba de un lado a otro como un perro al balón, y los demás, eran perdedores que ni corrían.
El cielo también estaba perturbado sentía el mismo fastidio que León, el aguacero y la furia del delantero estaban al caer. Minuto 34 del segundo tiempo, dramático cero a cero, en otro partido seria aburrido mas que dramático pero el despliegue futbolístico de los visitantes lo volvía emocionante. Entra Smutje, tercer delantero en cancha, cuarto contando al falso enganche que se tiraba atrás. A matar o morir, a quemar las naves, así se veía la cosa, el local iba por todo.
Natividad como siempre pidiendo la pelota, revoloteando el área en fuera de juego, que colchonero de mierda, los otros quietos vacilando esperando que culmine el partido con desgano y Smutje agazapado esperando su oportunidad, mirando a todos los lados.
Y quien te dice que en esta ... no alcanzo a terminar de hablar el relator , va el locutor y hincha oficial del club de barrio, con un celular que disponía de un soft para grabar, este contemporáneo relator sentía en carne viva la pasión , lo vivía como un hobby pero en esa divina contradicción lo sentía como un trabajo, por que daba todo ,porque no podía ser de otra manera , para él no había grises: si algo se ama se va a todo o nada , al ciento por cierto , así lo sentía. Y en su trabajo de verdad, el remunerado, el de panadero lo vivía de la misma manera, era extraordinario y envidiable su voluntad para hacer las cosas, tanto en la panadería como en el estadio, si despreciáramos el lugar y solo escucháramos su voz, creeríamos que esta jugando o viendo fútbol.
Prosiguiendo con su relato, este periodista en esencia o relator de hobby se anticipó al delantero y gritó el gol, tampoco le gustaba perder: Smutje se había adelantado sacando velozmente y él le emparda y pronostica de forma providencial el gol. Ahora es cuando un video resume perfectamente y de manera simple lo que las palabras a veces no pueden pero es maravilloso siquiera intentarlo. León saca rápido un lateral a su compañero Natividad, que siendo su vocación de colchonero estaba adelantado pero como en un lateral no hay fuera de juego siguió hasta la portería. Smutje seguía la jugada con un trote suave, ya lo conocía a su compañero, así no tuviera ángulo le iba a pegar al arco, era en vano esperar un rebote porque los tiros de Natividad o se iban a fuera o eran golazos. La defensa visitante se durmió, estaba solo contra el arquero, Natividad de atolondrado que es remata apenas recibe el pase, el arquero atento a la jugada se posiciona y espera para embolsar el balón. León Smutje ya no queriendo ver el fin de la jugada, como en una película mala que nos aburre y sacamos, así se dio media vuelta, escucha un golpe y alguien que golpea su tobillo. Fastidioso devuelve el golpe, la afición local emocionada grita el gol y ovaciona al suertudo. De carambola la pelota queda a sus pies y define sin querer contra un arquero que choca con Aristodemo en un intento de anticiparse.
El panadero locutor relator dirá en la semana que el jugador del partido fue el arquero local. Esto suscitara reclamos por parte de los jugadores del equipo local, que vale decir que son los únicos que leen sus análisis, los hinchas son hinchas pero ya hace bastante que huyen del panadero, dicen que es muy fanático que ni por un kilo de cañoncitos de dulce de leche se quedan a escucharlo. Y con su particularidad de ver las cosas responderá a las críticas con tres facturas para los tres jugadores problemáticos que pedían respuesta. Para Smutje bolas de fraile de membrillo y crema pastelera, para que no olvidara que el talento y la suerte, se acompaña con un poco más de animo, esas no fueron sus palabras pero cuentan que tenían esa dirección. A Natividad una medialuna dulce con la nota que decía:”esta no se comparte pero en la cancha todo lo demás si”. Y a Aristodemo un budín de pan, y la nota que estaba en perfectas condiciones pero para salvaguardar la integridad del panadero sabotearon la nota que le pedía según dicen las malas lenguas que sea un poco menos animal, después el locutor desmintió y afirmo que era en reconocimiento por ser mas bueno que el pan y demasiado animal.
El arquero fue la mejor opción hizo lo que tenia que hacer, no hizo una labor deslumbrante pero dejo la valla invicta, los demás tuvieron una suerte “in extremis”,lo único que hizo que no perdieran, el gol fue un accidente, que por como jugaban podía haber caído para cualquiera de los dos equipos. Y por mucho que quiera a Smutje y su habilidad goleadora y su suerte, no puede premiar su falta de ganas, se puede premiar la suerte cuando esta es buscada. Tampoco a Aristodemo que embistió al portero, y siendo que lo conoce y sabe que es mas bueno que el pan y demasiado bruto no cometió el full a propósito, respaldarlo seria traicionar su concepto de juego y de estilo de vida, no importan los resultados para los análisis, para todo lo demás si.